La vida moderna está marcada por un fenómeno que atraviesa generaciones: miedo y ansiedad. Desde la visión de la Cábala, estas emociones no son obstáculos que evitar, sino señales de una desconexión espiritual que puede transformarse.
En esta charla profunda entre Mario Sabán y Catalina Restrepo, se analizan los orígenes, manifestaciones y estrategias espirituales para comprender y trabajar la ansiedad desde el árbol de la vida.
Qué es la ansiedad
La ansiedad es una sensación de inquietud, temor o aprehensión que se manifiesta en el cuerpo, en la mente y en el alma. Puede ser difusa o focalizada, anticipatoria o reactiva, leve o paralizante. En general, se activa ante lo desconocido o lo que no podemos controlar.
Para la Cábala, la ansiedad no es simplemente un desequilibrio químico o una respuesta emocional, sino una manifestación espiritual. Es un llamado del alma que nos exige mirar más allá de lo evidente y atender zonas internas no resueltas.
«La ansiedad aparece cuando el alma se desconecta de su propósito», afirma Mario Sabán. Desde esta perspectiva, la ansiedad no es un enemigo que hay que eliminar, sino un mensajero que hay que comprender.
La ansiedad desde la Cábala
Uno de los ejes del Curso La ansiedad y los miedos: Una mirada cabalista es justamente realizar un análisis de la ansiedad a la luz de la Cábala, desde los orígenes mismos de la creación del universo.
En la tradición cabalística, el universo se origina a partir de una contracción divina (Tzimtzum). La Luz Infinita se retira parcialmente para permitir la existencia de un espacio donde emerja la creación. Este vacío primordial es también el escenario del alma humana: un lugar donde lo infinito se hace finito, donde lo divino se experimenta como ausencia.
La ansiedad es, desde esta mirada, una respuesta espiritual a ese vacío. Es el eco de una separación original que el alma busca sanar. Como explica Catalina Restrepo: «Nos angustiamos porque sentimos una falta, una carencia de plenitud que nos empuja a buscar sentido, conexión, unidad».
Comprender la ansiedad desde los orígenes del universo permite darle un nuevo sentido. No es sólo un síntoma a tratar, sino una vía de retorno al propósito, una herramienta de expansión espiritual cuando es reconocida, contenida y transformada.
Comprender el miedo desde la Cábala
Desde la mirada de la Cábala, el miedo no es simplemente una emoción negativa, sino una energía fundamental del alma. Es un mecanismo de supervivencia, pero también una señal de alerta espiritual. El miedo señala que nos sentimos desconectados de la fuente, que hemos perdido la confianza en el flujo divino de la vida.
Mario Sabán explica que el miedo aparece cuando se activa la ilusión de separación: “Cuando el alma se percibe sola y desvinculada del Todo, emerge el miedo”. En este sentido, el miedo no es una falla, sino una oportunidad de reconexión.
La Cábala enseña que hay miedos que surgen del ego, de nuestra necesidad de controlar el entorno, y miedos que provienen de una intuición más profunda. Distinguir entre ambos es parte del proceso espiritual: aprender a escuchar lo que el miedo nos revela, sin dejarnos paralizar por él.
Ansiedad: El futuro que pesa
Vivir en el ‘y si’
El ser humano ansioso vive en escenarios no acontecidos. «El ansioso fabrica futuros paralelos», señala Sabán. Esto genera un desgaste espiritual y energético.
La Cábala propone anclar el alma en el presente. El futuro pertenece a Kéter, el misterio. Pero cuando queremos dominarlo, caemos en un Daat malentendido: el falso conocimiento que quiere controlar lo incontrolable.
Cómo se alimenta la ansiedad
Restrepo indica que el sistema se refuerza: «Pienso algo, siento ansiedad, busco una acción para calmarla, pero esa acción me desconecta aún más de la raíz». Se genera un ciclo.
Romper el ciclo requiere conciencia. No se trata de eliminar la ansiedad, sino de usar su mensaje para volver al equilibrio.
Estrategias desde la Cábala
Jesed y Guevurá: equilibrio emocional
«Debemos contenernos sin reprimirnos, fluir sin desbordarnos», propone Sabán. La Cábala nos llama a sostener la tensión entre Jésed (misericordia) y Guevurá (rigurosidad).
La ansiedad suele ser exceso de Jésed sin dirección. El miedo, Guevurá sin contención. La armonía está en Tiféet: el centro que da lugar a ambas fuerzas.
Tiféret: centro del alma
Tiféret representa el equilibrio entre los opuestos. «Es desde Tiféret donde podemos mirar al miedo y agradecer su información», dice Restrepo.
La meditación cabalística ayuda a conectar con este centro y recordar que no somos nuestras emociones, sino conciencia que las contiene.
Cúbrete en Maljut, pero recuerda a Kéter
En el Árbol de la Vida, Maljut representa la realidad terrenal, el mundo físico donde enfrentamos la incertidumbre y la vulnerabilidad. Cuando sentimos miedo, necesitamos cobertura, contención, estructura. Maljut es ese lugar donde uno se protege, donde se organiza la vida para sobrevivir.
Pero la Cábala nos recuerda que no somos sólo materia. En lo alto del Árbol está Kéter, la corona, la luz pura del propósito, la conexión con lo divino. En palabras de Catalina Restrepo: “En los momentos de oscuridad, es legítimo cubrirnos en Maljut, pero no debemos olvidar que la dirección es siempre hacia Kéter”.
Cubrirnos en Maljut significa respetar nuestros límites, dar un paso atrás para protegernos. Recordar a Kéter es mantener viva la visión, el sentido, incluso en medio del miedo. Esa tensión creativa entre refugio y expansión es la que nos permite crecer.
Del miedo al aprendizaje
El miedo puede convertirse en un maestro si estamos dispuestos a escucharlo. En la Cábala, cada emoción tiene una función energética. El miedo, bien canalizado, nos orienta, nos hace humildes, nos abre a nuevas comprensiones.
“El miedo nos enseña a mirar donde antes no mirábamos”, dice Sabán. En lugar de huir de él o combatirlo, el camino espiritual nos invita a integrarlo: a descubrir qué nos está mostrando sobre nuestras creencias, nuestras heridas y nuestras resistencias.
El paso clave es transitar del miedo paralizante al aprendizaje consciente. No se trata de eliminar el miedo, sino de transformarlo en una guía. Dejar que nos lleve de vuelta a nosotros mismos. En este proceso, la práctica cabalística se convierte en una brújula: nos enseña a movernos con discernimiento entre los mundos del alma.
Conclusión: Trascender la ansiedad con sabiduría
La Cábala no busca eliminar el miedo ni silenciar la ansiedad. Nos ofrece herramientas para integrarlas con conciencia y convertirlas en impulso.
Como afirmó Sabán: «El problema no es tener miedo, el problema es quedar prisionero de él».
Si quieres profundizar en este viaje y comprender la ansiedad desde una visión espiritual transformadora, te invitamos al Curso La ansiedad y los miedos: Una mirada cabalista.
Es momento de transformar el miedo en sabiduría y la ansiedad en dirección.
¡Empieza hoy tu camino hacia la calma interior!
A continuación, podrás ver el vídeo de presentación del curso en que estuvieron Mario Sabán y Catalina Restrepo para que puedas ampliar la información que te hemos ofrecido en este artículo.