En una conversación reveladora entre Mario Sabán y Yoel Benhabib, ambos expertos en la tradición cabalística, se abordan temas tan antiguos como misteriosos: el exorcismo, la magia negra y la interpretación espiritual que ofrece la Cábala Hebrea sobre estas energías oscuras. Este diálogo, lleno de sabiduría y referencias históricas, abre una ventana al entendimiento de lo que la Cábala considera el mundo de las fuerzas negativas y cómo estas operan tanto en el individuo como en el universo.
El origen de los exorcismos en la tradición cabalística
Según explica Yoel Benhabib, el tema del exorcismo dentro de la Cábala es uno de los más ocultos y esotéricos. Solo un grupo muy selecto de sabios tenía acceso a este conocimiento. En sus palabras: “No todo el mundo es capaz de manejar estos temas; hay almas que vienen con una raíz espiritual específica para trabajar con estas energías”.
La práctica de los exorcismos tiene registros antiguos que se remontan al Talmud, donde se documentan casos de rabinos del siglo I que expulsaban espíritus o entidades del cuerpo humano. Sin embargo, la tradición alcanzó su máximo desarrollo en Safed, durante el siglo XV, gracias a figuras como Rabí Moshé Cordovero, Isaac Luria (el Arí) y Jaím Vital, quienes fundaron círculos de estudio donde se exploraban los secretos del alma y el mundo invisible.
Benhabib menciona que esta tradición no solo se limitó a Israel. Desde Yemen, Irak y Alemania hasta España y Francia, la práctica del exorcismo fue transmitida y adaptada. En el Sefér Hasidim, el “Libro de los Piadosos”, se registran múltiples casos relacionados con espíritus y purificaciones. La enseñanza viajó desde Europa hasta Oriente Medio, donde sobrevivió entre los grandes cabalistas del siglo XIX, como Rabí Yosef Jaím de Bagdad y Rabí Yehuda Fetaya, ambos reconocidos exorcistas de su tiempo.
La energía negativa y su propósito espiritual
Uno de los puntos más fascinantes del diálogo es la comprensión de la magia negra no como un simple mal, sino como una energía con propósito. En palabras de Sabán: “Estamos hablando de movimientos de energías, de entidades que operan tratando de desviarnos, de alejarnos de la luz”.
Benhabib aclara que las energías oscuras tienen una función pedagógica: “Son energías creadas con una finalidad. Nosotros las identificamos como malas, pero en realidad su intención es llevarnos a un aprendizaje desde el lado izquierdo”. La Cábala enseña que no existe una verdadera dualidad entre el bien y el mal; ambos forman parte del mismo proceso divino de corrección (Tikún).
La magia negra, en este contexto, no se trata de hechicería mundana, sino de la manipulación inconsciente o intencional de fuerzas negativas. Estas energías, llamadas Klipot (cáscaras), se adhieren al alma humana y distorsionan su percepción de la realidad. Como afirma Sabán, “estas energías operan lentamente, llevándonos hacia una zona gris donde perdemos el entusiasmo y el sentido de nuestra existencia”.
Cómo se manifiestan las energías oscuras en la vida humana
Uno de los apartados más reveladores del video es cuando Yoel Benhabib describe cómo las personas pueden percibir los efectos de la magia negra o de una posesión espiritual. Él señala que estas energías actúan de forma sutil y progresiva, generando síntomas tanto psicológicos como físicos:
- Cambios repentinos en la personalidad.
- Estados de ira o tristeza sin causa aparente.
- Sensación de ser observado o vigilado.
- Aparición de ruidos o sombras en el hogar.
- Pesadillas, insomnio o enfermedades inexplicables.
Benhabib enfatiza: “Estas energías entran por las fisuras, por las pequeñas grietas del alma. No hay manera de evitarlas completamente, pero podemos aprender a reconocerlas y protegernos”.
Sabán añade que el judaísmo místico siempre reconoció la existencia de estos fenómenos. Incluso menciona que Jesús de Nazaret, realizaba exorcismos mediante los Nombres de Dios, lo que confirma que esta práctica tiene raíces cabalísticas profundas.
La magia negra como espejo del alma
La Cábala enseña que toda energía oscura que se manifiesta en la vida de una persona es un reflejo de algo no resuelto en su interior. “Cuando una energía se presenta, no es por casualidad. Hay una similitud que hizo esa conexión con la entidad”, dice Benhabib. Esta visión convierte la magia negra en una oportunidad de crecimiento espiritual más que en una condena.
El cabalista, por tanto, no busca “expulsar” el mal, sino transformarlo en luz. Este proceso implica reconocer qué enseñanza trae esa oscuridad. Sabán lo resume de forma magistral: “Cuando comprendemos la información que trae el Satán, se termina su poder. Hay que mandarlo al retiro, a la jubilación espiritual”.
La idea central es que incluso las tinieblas son parte de la divinidad. No existe un Dios que luche contra sí mismo, sino una sola fuerza que se manifiesta en dos polaridades. Por ello, la Cábala es una filosofía monista, que reconoce la unidad de toda la creación, incluida la oscuridad.
La función del cabalista frente al mal
El cabalista tiene un doble trabajo: protegerse de las energías negativas y ayudar a las entidades oscuras a encontrar su camino hacia la luz. En este sentido, Benhabib explica que el exorcismo no es una batalla contra los demonios, sino un acto de misericordia espiritual. “Se debe ayudar a la entidad a comprender su error y acompañarla en su propio proceso de Tikún”.
Esto implica dialogar con la entidad, conocer su nombre, su historia y el motivo por el cual se adhirió al alma o al espacio físico. El propósito final no es expulsarla, sino liberarla mediante el entendimiento y la luz.
Sabán complementa esta visión recordando que los antiguos cabalistas realizaban rituales de limpieza energética de lugares, utilizando oraciones, salmos, y técnicas de meditación profunda con los Nombres Sagrados de Dios. Sin embargo, ambos advierten sobre el peligro de practicar sin guía: “Meditar sin preparación puede abrir portales no deseados”.
Las entidades y su clasificación espiritual
Durante la conversación, los expertos detallan que no todas las entidades que afectan a las personas son demonios. Algunas son almas desencarnadas que buscan redención o conexión con sus seres queridos. En ocasiones, incluso espíritus familiares pueden permanecer ligados a un hogar o una persona, generando bloqueos energéticos sin mala intención.
Benhabib explica: “Dentro de la oscuridad también hay luz. Cuando el cabalista logra conectar su propia luz con la chispa de luz que aún existe en esa oscuridad, ocurre la rectificación tanto para el vivo como para el espíritu”.
Esta concepción cambia radicalmente la visión tradicional del exorcismo. No se trata de destruir, sino de integrar. La luz se expande precisamente cuando ilumina la sombra.
La Cábala frente al dualismo religioso
Un punto de debate interesante surge cuando Mario Sabán analiza la diferencia entre la visión dualista del cristianismo y la visión monista de la Cábala. Mientras el cristianismo plantea una lucha entre los “hijos de la luz” y los “hijos de las tinieblas”, la Cábala enseña que ambos son aspectos de una misma realidad divina.
Sabán cita al profeta Ezequiel: “No quiero la muerte del transgresor, sino su corrección”. Desde esta perspectiva, incluso el mal tiene un propósito: facilitar el aprendizaje y la evolución del alma. La oscuridad, por tanto, no debe ser temida, sino comprendida.
Esta filosofía implica una profunda responsabilidad espiritual. El cabalista debe discernir las señales del universo y responder con conciencia. El miedo alimenta a las fuerzas negativas; la luz interior las disuelve.
El curso: una oportunidad para comprender el exorcismo y la magia negra desde la Cábala hebrea
En el cierre del diálogo, Yoel Benhabib y Mario Sabán anuncian la apertura de un curso titulado Exorcismo y Magia Negra desde la Cábala Hebrea. Este programa busca ofrecer herramientas prácticas y teóricas para identificar, comprender y transformar las energías oscuras desde el conocimiento cabalístico.
Benhabib explica: “Este curso está abierto a todo tipo de personas, incluso a aquellas que ya ejercen como exorcistas o que están viviendo situaciones energéticas difíciles. Vamos a enseñar a reconocer los signos, los salmos mágicos, los amuletos y cómo desarrollar un programa espiritual personal”.
El objetivo es que los participantes puedan defenderse de la magia negra, comprender cómo operan las fuerzas del lado izquierdo y, sobre todo, usar este conocimiento para su crecimiento interior. Sabán concluye: “El cabalista no lucha contra la oscuridad, la ilumina”.
Conclusión
El mensaje central del video y de este artículo es claro: la magia negra no es solo una amenaza externa, sino una oportunidad interna para descubrir la luz oculta en las sombras. La Cábala nos enseña que todo lo que ocurre en el mundo visible y en el invisible forma parte de un mismo tejido espiritual.
Comprender y trabajar con estas energías requiere respeto, conocimiento y guía adecuada. La ignorancia puede abrir puertas equivocadas, pero la sabiduría cabalística ofrece un mapa para transitar entre los mundos sin perder la conexión con la luz.
Como dice Yoel Benhabib: “Cuando comprendemos cómo operan las energías del lado izquierdo, aprendemos también a protegernos y a sanar”.
Si deseas profundizar en este tema y aprender las técnicas, oraciones y enseñanzas que la Cábala Hebrea ofrece para comprender la magia negra y los exorcismos, te invitamos a inscribirte en el curso oficial: Exorcismo y Magia Negra desde la Cábala Hebrea.
Con la guía de Yoel Benhabib y Mario Sabán, descubrirás cómo transformar la oscuridad en luz para vivir desde una conciencia espiritual más elevada.