En el diálogo entre Mario Sabán y Nacho Newman, se aborda un concepto central en la espiritualidad cabalística: la conciencia Alef. Este término describe la capacidad de percibir la unidad esencial que subyace en el universo, incluso cuando este parece dividido en fragmentos. Sabán explica que “la conciencia Alef no es un cambio interno en el ser humano, sino una revelación de la estructura del universo”.
La Cábala, como tradición mística, busca guiar a los practicantes hacia esta percepción. Según Sabán, la conciencia Alef es el resultado de un proceso de descubrimiento que permite al individuo comprender su conexión con el todo. Este tema es explorado en profundidad en el curso Daat: los 22 canales de la consciencia, el curso 3 del Diplomado de Cábala.
La estructura del alma humana
Para entender la conciencia Alef, es crucial comprender la estructura del alma desde la perspectiva cabalística. Según explica Sabán, el alma tiene cinco niveles, cada uno de los cuales refleja un aspecto diferente de la existencia:
- Néfesh: Representa las necesidades básicas y la conexión biológica con el mundo físico.
- Ruaj: Es el nivel emocional, vinculado a las relaciones y al desarrollo de la identidad personal.
- Neshamá: Está asociado con la mente racional y la búsqueda del entendimiento.
- Jaiá: Conecta al individuo con lo trascendental y lo espiritual.
- Yejidá: Representa la unión absoluta con la divinidad.
Sabán explica que los primeros tres niveles son subjetivos, lo que significa que están influenciados por la percepción individual y la experiencia personal. Estos niveles reflejan la lucha constante entre la fragmentación y la unidad, un tema recurrente en la enseñanza cabalística.
La dualidad entre fragmentación y unidad
Uno de los puntos más destacados del video es la exploración de la dualidad entre fragmentación y unidad. Sabán señala que, aunque el universo parece dividido en fragmentos, estos están conectados por una estructura subyacente. Esta paradoja es fundamental para entender la Cábala, ya que refleja la naturaleza del cosmos y del alma humana.
Según Sabán, la fragmentación es una ilusión necesaria para la existencia. Cada fragmento tiene la percepción de ser independiente, pero en realidad forma parte de un todo mayor. “El desafío,” afirma, “es reconocer la unidad oculta detrás de la diversidad.”
Esta dualidad se manifiesta en la vida cotidiana a través de:
- La subjetividad personal: Representa nuestras necesidades individuales, como la protección del yo y el desarrollo de una identidad única.
- La conexión con el todo: Es la aspiración espiritual que busca trascender la separación y encontrar la unidad.
Nacho Newman complementa esta idea diciendo: “La subjetividad, aunque parece separarnos, es una parte esencial de la totalidad, ya que contribuye a la diversidad del universo.”
La conciencia Alef: un cambio de percepción
La conciencia Alef no es solo un concepto abstracto; es una experiencia práctica que transforma la manera en que percibimos el mundo. Sabán describe este estado como “un descubrimiento de la estructura de unidad que siempre ha estado presente, aunque no la habíamos reconocido”.
El desarrollo de esta conciencia requiere un proceso de autoconocimiento y reflexión. En palabras de Sabán, “no es que cambiemos nuestra conciencia, sino que la realidad se nos revela de una manera más clara y profunda”. Este cambio de percepción implica:
- Aceptar la diversidad: Reconocer que la fragmentación no es un error, sino una parte esencial del diseño del universo.
- Buscar la unidad: Ir más allá de las apariencias para conectar con la estructura subyacente que une a todos los seres.
- Actuar desde la solidaridad: Comprender que nuestras acciones afectan al todo y actuar en consecuencia.
El curso Daat: los 22 canales de la consciencia guía a los estudiantes a través de este proceso, proporcionando herramientas prácticas para desarrollar la conciencia Alef.
Dios como manifestación en la diversidad
Una metáfora poderosa presentada por Sabán es la idea de que “Dios se disfraza de todos nosotros”. Según esta perspectiva, cada ser humano y cada cosa en el universo es una manifestación de la divinidad. Sin embargo, el problema surge cuando el disfraz se toma como algo absoluto, olvidando su conexión con el todo.
Una cita que queremos destar es la siguiente: «El error fundamental ocurre cuando creemos que somos únicamente nuestro disfraz, olvidando que somos una expresión de la totalidad»
Este enfoque invita a reflexionar sobre la importancia de reconocer nuestra conexión con la divinidad, no como algo externo, sino como una parte esencial de nuestra existencia.
La solidaridad como ley universal
La solidaridad, según Sabán, no es solo una virtud moral, sino una ley universal que refleja la estructura del cosmos. La falta de solidaridad, por tanto, no es solo una cuestión ética, sino una anomalía en la estructura del universo.
Sabán explica que “actuar desde la separación y el egoísmo contradice las leyes fundamentales de la realidad”. Por el contrario, la solidaridad es una manifestación de la conciencia Alef, ya que refleja la comprensión de que todos estamos interconectados.
Prácticas para desarrollar la conciencia Alef
El desarrollo de la conciencia Alef requiere práctica y dedicación. Algunas de las herramientas mencionadas en el video incluyen:
- Estudio del Árbol de la Vida: Este símbolo cabalístico representa la estructura del universo y sirve como una guía para comprender la relación entre los diferentes niveles de existencia.
- Meditación en la unidad: Practicar la atención plena y la meditación ayuda a conectar con la totalidad.
- Reflexión sobre la subjetividad: Aceptar la subjetividad como parte del diseño divino en lugar de verla como un obstáculo.
Conclusión: la unidad como meta espiritual
La conciencia Alef no es solo un estado de percepción, sino una forma de vivir en alineación con la estructura del universo. Como dice Sabán, “la conciencia Alef no transforma al individuo, sino que le permite ver la realidad tal como es”.
Este nivel de conciencia representa un cambio profundo que puede transformar la vida personal y colectiva. El curso Daat: los 22 canales de la consciencia es una herramienta esencial para quienes desean explorar estos conceptos de manera profunda y práctica ofreciendo un camino claro hacia este nivel de comprensión y guiando a los estudiantes a través de las enseñanzas de la Cábala para alcanzar la unidad.
Antes de terminar te dejamos el vídeo de Mario Sabán y Nacho Newman para que puedas ampliar la información que te hemos ofrecido.