La cuestión del mal ha sido un tema recurrente en la filosofía, la teología y la espiritualidad a lo largo de la historia. Desde la perspectiva de la cábala, el mal no es simplemente una fuerza negativa que debe ser erradicada, sino un componente esencial del universo que desempeña un papel crucial en el crecimiento y desarrollo del alma humana.
Basándonos en las charlas entre Mario Sabán y Nacho Newman, vamos a adentrarnos en las distintas dimensiones del mal según la cábala, sus estrategias y su papel en nuestro crecimiento espiritual. Este artículo está diseñado para ofrecer una visión general del tema, organizada de manera clara para su fácil comprensión partiendo de los dos vídeos que podréis encontrar a lo largo del artículo.
A lo largo de este análisis, también haremos referencia al Curso La Cuestión del Mal en la Cábala, que ofrece una visión más detallada, profunda y práctica sobre estos conceptos.
El origen del mal según la cábala
Dios y la creación del mal
El mal, según la cábala, tiene su origen en la misma fuente que todo lo demás: Dios. En el libro de Isaías 45:6, leemos: «Yo formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo el mal; yo soy Dios que hace todo esto». Este versículo es fundamental porque afirma que Dios es responsable del mal. Esta afirmación puede chocar con la concepción común de un Dios exclusivamente bondadoso, especialmente en las tradiciones derivadas del cristianismo.
La cábala desafía la visión dualista del bien y el mal como fuerzas independientes. En lugar de eso, propone que ambas son manifestaciones de una misma fuente divina, llevando a una comprensión más unificada de la existencia. Esta idea puede parecer controvertida, pero es esencial para entender la cábala en su profundidad y totalidad.
El mal en el Génesis: el Jardín del Edén y la Serpiente
La narrativa del Génesis ofrece una rica simbología para explorar el concepto del mal. En esta historia, la serpiente juega un papel crucial en la introducción del mal al ser humano. Mario Sabán destaca que la serpiente, o el Nahash en hebreo, fue creada por Dios y representa el mal. Sin embargo, también es un agente que nos lleva a un mayor conocimiento. Comer del árbol del conocimiento del bien y del mal no fue un acto puramente negativo, sino una apertura a una conciencia más elevada.
La serpiente no sólo introduce el mal, sino también la capacidad de discernir entre el bien y el mal. Esta dualidad es fundamental para el desarrollo de la conciencia humana. Al comer del árbol, Adán y Eva no sólo desobedecen a Dios, sino que también adquieren la capacidad de reconocer y entender el bien y el mal, lo cual es un paso esencial en su evolución espiritual.
El Pan de la Vergüenza
Antes de ser expulsados del Jardín del Edén, Adán y Eva vivían en un estado de recepción pasiva, sin mérito propio, lo que en cábala se conoce como el «pan de la vergüenza». Este término se refiere a la sensación de incomodidad y falta de satisfacción que surge al recibir algo que no hemos ganado por nuestros propios méritos. Al ser expulsados del jardín, Adán y Eva comenzaron a trabajar y a ganarse su sustento, lo que les dio un sentido y propósito.
Esta transición marca el inicio de la vida humana fuera del paraíso, donde el esfuerzo y la superación de obstáculos son esenciales para el crecimiento. La expulsión del Jardín del Edén no es un castigo arbitrario, sino una oportunidad para que los seres humanos desarrollen su potencial a través del trabajo y la perseverancia.
Función del mal en un mundo imperfecto
Dios creó un mundo imperfecto donde el mal tiene una función específica. El mal actúa como un desafío y un obstáculo que los seres humanos deben superar para crecer y evolucionar espiritualmente. La existencia del mal permite el mérito y el esfuerzo, elementos esenciales para el crecimiento personal.
La imperfección del mundo es vista como una oportunidad para el desarrollo del alma. Sin obstáculos, no habría necesidad de esforzarse ni de crecer. El mal, entonces, se convierte en un catalizador para el bien, una herramienta que, aunque dolorosa, es necesaria para el avance espiritual. Esta visión transforma nuestra percepción del mal de una fuerza puramente negativa a una parte integral del plan divino.
A continuación, podrás ver la primera parte de los dos vídeos dedicados al mal que hay en este artículo y escuchar al profesor Mario Sabán profundizar sobre estos conceptos.
Estrategias del mal
Confusión y contradicción
En su libro «Las estrategias del Satán», el Doctor Sabán explica que el mal actúa principalmente a través de la confusión y la contradicción. La confusión surge de nuestras limitaciones intelectuales y emocionales. Según Sabán, las contradicciones que percibimos no son reales, sino que resultan de nuestra falta de información. A medida que superamos nuestras limitaciones, también superamos estas contradicciones.
En la cábala, la palabra hebrea para contradicción “stiráh”, se relaciona con el término «secreto de Dios», seter yah en hebreo. Esto sugiere que las contradicciones son en realidad secretos que aún no hemos desvelado debido a nuestras limitaciones. A medida que adquirimos más conocimiento y comprensión, estas contradicciones desaparecen, revelando una mayor verdad y armonía en el universo.
Dependencias emocionales
Otra estrategia del mal es atacar nuestras dependencias emocionales. Desde temprana edad, los seres humanos desarrollan dependencias, especialmente de los padres. Con el tiempo, es crucial que cada individuo forme una identidad fuerte e independiente. Sabán enfatiza que la dependencia emocional es una forma de mal que distorsiona nuestras relaciones y nos impide desarrollarnos plenamente. Esta dependencia se manifiesta cuando valoramos a los demás más que a nosotros mismos.
La dependencia emocional puede ser vista como una forma de esclavitud moderna. Nos hace vulnerables a las manipulaciones y nos impide alcanzar nuestra verdadera independencia y autonomía. Romper estas cadenas es esencial para nuestro desarrollo espiritual, permitiéndonos amar de manera equilibrada y auténtica.
La cábala enseña que el amor verdadero debe ser equilibrado, amando al prójimo tanto como a uno mismo.
Autocomplacencia
El mal también puede manifestarse a través de la autocomplacencia, que es una forma de debilidad que surge cuando creemos que hemos superado todos nuestros desafíos. Esta complacencia puede hacer que dejemos de crecer y nos volvamos vulnerables. La cábala advierte que debemos seguir desafiandonos incluso en tiempos de bienestar, ya que la falta de obstáculos puede ser un ataque invisible del mal. La falta de obstáculos puede llevarnos a una complacencia que debilita nuestro crecimiento y desarrollo.
La autocomplacencia es peligrosa porque nos hace sentir que hemos alcanzado nuestro máximo potencial, cuando en realidad siempre hay más por aprender y desarrollar. En lugar de buscar la comodidad y la estabilidad, debemos estar dispuestos a enfrentar nuevos desafíos y a seguir creciendo, incluso cuando las cosas parecen estar bien.
Mantener una actitud de constante autoevaluación y búsqueda de mejora es crucial para evitar caer en esta trampa.
El mal como una herramienta de crecimiento
El bien y el mal como luz y oscuridad
En la Cábala a la oscuridad no se le considera maldad pura, sino “luz oscura”. Esta perspectiva sugiere que el mal tiene distintas funciones positivas, una de ellas es servir como un contraste ya que el contraste nos ayuda a comprender mejor el bien detrás de la oscuridad.
También desde la Cábala sabemos que el mal se puede agazapar en lo aparentemente bueno o luminoso. Y por lo tanto, nos entrenamos en comprender que la oscuridad y la luz están al servicio de la divinidad y que es necesaria para que podamos apreciar y manifestar un mayor nivel de conciencia en nuestras vidas.
La compresión de la dualidad luz y oscuridad y, sobre todo, la interinclusión entre ambas es fundamental para conocer como opera el universo. La luz no es un bien puro ni la oscuridad es maldad pura, sino que son distintas manifestaciones y contrastes que utiliza la divinidad para nuestro crecimiento.
Esta oscilación es esencial para nuestra evolución en todas las áreas de nuestra vida y para la expansión de la consciencia en el universo.
Superación de obstáculos
Los obstáculos y desafíos impuestos por el mal son esenciales para nuestro crecimiento. Al superarlos, aumentamos nuestro nivel de consciencia y fortalecemos nuestro espíritu. Sin estos desafíos, no podríamos evolucionar ni alcanzar un mayor entendimiento espiritual.
Cada obstáculo que enfrentamos es una oportunidad para el crecimiento. Enfrentar y superar el mal no solo fortalece nuestro carácter, sino que también profundiza nuestra comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Este proceso de superación es fundamental para nuestro desarrollo espiritual continuo.
La prevención y el entrenamiento espiritual
La cábala promueve una espiritualidad preventiva, instando a las personas a entrenarse y fortalecerse espiritualmente en tiempos de bienestar. Esto se compara con ahorrar en tiempos de abundancia para estar preparados para tiempos de escasez. El entrenamiento continuo y el estudio son vitales para mantenernos fuertes y preparados para cualquier desafío que pueda surgir.
La prevención espiritual implica estar siempre alerta y preparados, incluso cuando todo parece estar bien. Este estado de vigilancia constante nos ayuda a evitar la complacencia y a mantenernos en un camino de crecimiento y desarrollo espiritual.
La autocomplacencia y sus peligros
La falsa tranquilidad
La autocomplacencia puede llevarnos a confundir la tranquilidad con la falta de crecimiento. La cábala advierte que debemos mantenernos dinámicos y activos, incluso cuando las cosas parecen estar bien. La falta de desafíos puede debilitar nuestro espíritu y hacer que nos durmamos en una falsa sensación de seguridad.
Esta falsa tranquilidad es peligrosa porque nos hace bajar la guardia. Nos hace creer que hemos alcanzado un estado de perfección, impidiendo que busquemos nuevas oportunidades de crecimiento y mejora. Mantener una actitud de constante autocrítica y búsqueda de desafíos es esencial para evitar caer en esta trampa.
Crear nuestros propios desafíos
Cuando los obstáculos externos desaparecen, es crucial que creemos nuestros propios desafíos para continuar nuestro crecimiento. Esto nos ayuda a evitar la autocomplacencia y a mantenernos en un camino de desarrollo espiritual continuo.
Crear nuestros propios desafíos implica tomar un papel activo en nuestro desarrollo espiritual. En lugar de esperar a que los obstáculos aparezcan, debemos buscarlos y enfrentarlos de manera proactiva. Este enfoque nos ayuda a mantenernos enfocados y en constante crecimiento.
La percepción del mal en diferentes tradiciones religiosas
Comparación con el cristianismo
La visión del mal en la cábala difiere significativamente de la perspectiva cristiana. Mientras que el cristianismo a menudo ve el mal como una entidad separada y opuesta a Dios, la cábala lo integra dentro de un sistema unificado. Esta diferencia refleja una divergencia fundamental en cómo se percibe la relación entre el bien y el mal en estas dos tradiciones.
El cristianismo tradicionalmente ha visto el mal como una fuerza externa que debe ser combatida y eliminada. En contraste, la cábala ve el mal como una parte integral del plan divino, una herramienta para el crecimiento y la redención. Esta diferencia en la percepción del mal tiene profundas implicaciones para la teología y la espiritualidad en ambas tradiciones.
El mal en la filosofía occidental
En la filosofía occidental, el mal ha sido un tema central desde los tiempos de los antiguos griegos. Filósofos como Platón y Aristóteles discutieron la naturaleza del mal y su relación con el bien. En la Edad Media, teólogos como Agustín de Hipona y Tomás de Aquino desarrollaron elaboradas teorías sobre el mal y su lugar en el universo.
Estas discusiones filosóficas han influido profundamente en la forma en que entendemos el mal hoy en día. La cábala, con su enfoque único, ofrece una perspectiva diferente que puede enriquecer nuestro entendimiento y proporcionar nuevas formas de abordar este complejo tema.
El mal y el libre albedrío
La responsabilidad personal
Una de las enseñanzas clave de la cábala es la responsabilidad personal. Aunque el mal existe y tiene un propósito divino, los individuos tienen la responsabilidad de elegir cómo responder a él. Este énfasis en el libre albedrío subraya la importancia de nuestras decisiones y acciones en la lucha contra el mal.
El libre albedrío es fundamental para nuestra capacidad de crecer y evolucionar espiritualmente. Nuestras elecciones determinan nuestro camino y nuestra capacidad para superar el mal. Esta responsabilidad personal es tanto un desafío como una oportunidad para demostrar nuestra fortaleza y nuestra fe.
El poder de la Kavaná intención
En la cábala, la intención detrás de nuestras acciones es crucial. Incluso las acciones que parecen buenas pueden estar contaminadas si nuestras intenciones no son puras. Del mismo modo, el mal puede ser transformado si nuestras intenciones son sinceras y buscamos el bien.
El poder de la intención subraya la importancia de la integridad y la sinceridad en nuestras vidas. Nuestras intenciones determinan la calidad de nuestras acciones y, en última instancia, nuestro impacto en el mundo. Mantener intenciones puras y sinceras es esencial para superar el mal y manifestar el bien.
El mal y la estructura del universo
El árbol de la vida y el árbol del conocimiento
La cábala utiliza el árbol de la vida y el árbol del conocimiento como símbolos para entender la estructura del universo. El árbol de la vida representa la armonía y el equilibrio, mientras que el árbol del conocimiento simboliza la dualidad de bien y mal. La interacción entre estos dos árboles nos ayuda a entender cómo el mal se integra en el diseño divino.
Estos símbolos nos ofrecen una manera de visualizar y comprender las complejas interacciones entre el bien y el mal. Nos muestran que estos no son opuestos irreconciliables, sino partes de un todo mayor que trabaja en armonía para nuestro crecimiento y evolución.
Las sefirot y la manifestación del mal
Las sefirot, o emanaciones divinas, son fundamentales en la cábala. Cada sefirá representa un aspecto de Dios y del universo. El mal se manifiesta cuando hay un desequilibrio o una distorsión en las sefirot. Entender estas emanaciones nos ayuda a ver cómo el mal puede surgir y cómo podemos trabajar para restaurar el equilibrio.
El estudio de las sefirot nos proporciona una hoja de ruta para entender el mal y su función en el universo. Nos muestra que el mal no es un fallo del sistema divino, sino una parte integral de un plan más grande que busca nuestro crecimiento y redención.
El papel del Maljut
Maljut es la sefirá que representa el reino físico y la manifestación final del plan divino. Es aquí donde el bien y el mal se encuentran y se resuelven. Trabajar con Maljut nos ayuda a integrar nuestras experiencias y a transformar el mal en bien a través de nuestras acciones y decisiones.
Maljut nos recuerda que nuestra vida en el mundo físico es una oportunidad para manifestar el plan divino. Cada decisión y acción que tomamos tiene el potencial de transformar el mal en bien y de contribuir al equilibrio y la armonía del universo.
El mal en la era mesiánica
Profecías y redención
La cábala habla de una era mesiánica en la que el mal será finalmente redimido y transformado. Las profecías indican que esta era traerá un nuevo nivel de consciencia y unificación, donde el mal ya no tendrá poder sobre la humanidad. Este futuro redentor es una fuente de esperanza y motivación para los cabalistas.
La era mesiánica nos ofrece una visión de un futuro donde el bien triunfa sobre el mal. Esta visión nos inspira a trabajar hacia la redención y a ver nuestras luchas contra el mal como parte de un plan más grande que culminará en la victoria final del bien.
El papel del Mesías
El Mesías, según la cábala, es una figura que ayudará a traer la redención final. Su papel es guiar a la humanidad hacia un nuevo nivel de consciencia y espiritualidad, donde el mal será transformado y superado. Esta figura mesiánica simboliza la esperanza y el potencial de redención que existe en cada uno de nosotros.
El Mesías nos recuerda que la redención es posible y que cada uno de nosotros tiene un papel en este proceso. Nos inspira a trabajar por un mundo mejor y a creer en nuestro poder para superar el mal y manifestar el bien.
La transformación del mal
En la era mesiánica, el mal no será simplemente eliminado, sino transformado. Esta transformación es un proceso de purificación y redención, donde las energías negativas se convierten en positivas y el mal se convierte en una fuerza para el bien. Este concepto subraya la visión cabalística de que todo, incluso el mal, tiene un propósito y un potencial redentor.
La transformación del mal nos enseña que nada es irredimible. Cada experiencia, por negativa que sea, tiene el potencial de ser transformada en una fuerza positiva. Este proceso de transformación es esencial para nuestro crecimiento espiritual y para la redención del mundo.
Prácticas cabalísticas para superar el mal
Estudio y meditación
El estudio de la cábala y la meditación son prácticas fundamentales para superar el mal. Estas prácticas nos ayudan a profundizar nuestra comprensión y a conectar con las energías divinas que nos guían y apoyan en nuestro camino. A través del estudio y la meditación, podemos fortalecer nuestra consciencia y nuestra capacidad para superar el mal.
El estudio nos proporciona el conocimiento y la sabiduría necesarios para entender y enfrentar el mal. La meditación nos ayuda a integrar este conocimiento y a conectar con nuestro ser interior y con las energías divinas que nos apoyan en nuestro camino.
Oración y conexión espiritual
La oración es una herramienta poderosa para conectarnos con Dios y pedir guía y apoyo en nuestra lucha contra el mal. A través de la oración, podemos abrir nuestros corazones y mentes a la influencia divina y recibir la fuerza y la sabiduría que necesitamos para superar los desafíos que enfrentamos.
La oración nos ofrece un medio para expresar nuestras esperanzas, deseos y necesidades. Nos conecta con Dios y nos ayuda a recibir la guía y el apoyo que necesitamos para superar el mal y crecer espiritualmente.
Actos de bondad y compasión
La cábala enseña que los actos de bondad y compasión son esenciales para contrarrestar el mal. Al practicar la bondad y la compasión, no solo ayudamos a los demás, sino que también transformamos nuestras propias energías y contribuimos al equilibrio y la armonía del universo.
Los actos de bondad y compasión nos conectan con el bien y nos ayudan a transformar nuestras propias energías. Al ayudar a los demás, también nos ayudamos a nosotros mismos y contribuimos a la redención del mundo.
Curso La Cuestión del Mal en la Cábala
Para aquellos interesados en profundizar más en estos conceptos recomendamos el Curso La Cuestión del Mal en la Cábala, donde se estudian a fondo estas ideas y su aplicación práctica en la vida cotidiana.
Este curso proporciona una exploración detallada de cómo la cábala interpreta el mal y ofrece herramientas prácticas para integrar esta comprensión en nuestra vida diaria. Al inscribirte en este curso podrás profundizar en los conceptos discutidos en este artículo, además de otros no tratados aquí, y obtener una visión más completa y enriquecedora del papel del mal en la cábala.
“Si entendemos el funcionamiento y los mecanismos del mal, podremos tener una vida más feliz y podremos crecer mucho más rápidamente de lo que hemos hecho hasta ahora.”
Y antes de terminar os dejamos con la segunda parte del vídeo sobre el Mal en la Cábala que hicieron el profesor Mario Sabán y Nacho Newman y que os dará mayor claridad sobre este fascinante tema.
Conclusión
La cuestión del mal en la cábala es profunda y multifacética. El mal no es simplemente una fuerza negativa, sino una herramienta creada por Dios para nuestro crecimiento y evolución espiritual. A través de la confusión, las dependencias emocionales y la autocomplacencia, el mal nos desafía a superar nuestras limitaciones y a alcanzar un mayor nivel de consciencia. Al comprender y enfrentar estos desafíos, podemos transformarnos y crecer espiritualmente.
La comprensión cabalística del mal ofrece una perspectiva rica y transformadora. Al reconocer el mal como una creación divina con un propósito específico, podemos enfrentar nuestros desafíos con una nueva comprensión y fuerza. La cábala nos guía hacia una vida de mayor conciencia, equilibrio y desarrollo espiritual, donde cada obstáculo se convierte en una oportunidad para crecer y acercarnos a nuestra verdadera esencia.
Al integrar estas enseñanzas en nuestra vida diaria, podemos transformar nuestra percepción del mal y utilizarlo como una herramienta para nuestro crecimiento y evolución. La cábala nos ofrece una guía poderosa para navegar por los desafíos de la vida con sabiduría, resiliencia y una comprensión más profunda de nuestro propósito divino.